Panecillos de hamburguesa

Yo por mi trabajo, a veces echo en la oficina muchas horas seguidas, y tengo que comer allí, cenar incluso, y a veces hasta desayunar. No siempre llevo el tupperware apetecible para comer delante de la pantalla del ordenador. A veces hay que salir a buscar comida a horas intempestivas y muchas de esas veces la única opción es el MacDonalds que hay enfrente. Todas las veces sin excepción me arrepiento, ya que me sienta mal esa comida, especialmente las hamburguesas de MacDonalds.

Pero, ¿a quién no le gusta una hamburguesa casera? A nosotros en casa nos gusta mucho hacer de manera casera la comida “rápida”. Nos hacemos pizzas y hamburguesas caseras. A mi me gusta elegir la carne para las hamburguesas, una carne que sea sabrosa y jugosa sin importarnos si es tierna o no, ya que la vamos a picar, así que no es necesario gastar mucho dinero. Las mejores carnes para mi, de las que he probado, son las pegadas a las costillas o los jarretes, siempre de vacuno, nada de mezclas de ternera y cerdo. Las aliñamos nada más que con sal y pimienta.

El problema llegaba con el pan de las hamburguesas… Los panes que venden, esos tan blanditos, son un poco guarradilla para mi gusto, son muy industriales, y si encima lo tienes congelado, es un desastre, se pegan al plástico, se aplastan. Además se mojan con los jugos de la carne.

El problema es que si quería hacer yo el pan, tenía que empezar con bastante antelación, y esperar a que estuviera el pan para cenar, y al final cenábamos tardísimo.

Hoy os propongo una receta para poder hace el pan para unas hamburguesas empezando a las 6 de la tarde y horneándolas a las 9. La receta es una modificación mínima del libro de Iban Yarza “El pan casero” que os recomiendo para empezar a hacer pan en casa, aunque con las miles de recetas que hay en internet no hace falta libro alguno. Pero bueno, siempre es más cómodo para tener en la cocina, llenar de harina y subrayarlo. Este libro es sencillo y está lleno de fotos explicativas.

Ingredientes para 4 panecillos grandes:

  • 300 g de Harina panificable o de fuerza (Tiene que tener algo de fuerza para soportar el peso de las grasas que lleva esta masa)
  • 90 g de Agua
  • 90 g de Leche
  • 30 g de Mantequilla o Aceite de Oliva
  • 10 g de Azúcar
  • 6 g de Sal
  • 3 g de Levadura seca o 8 g de Levadura fresca

Preparación:

Mezclar todos los ingredientes y dejar la mezcla reposar durante 10 minutos (autolisis) tapada con un trapo.

Autolisis

Luego pasar la masa a la mesa y amasar bien durante 10 minutos. Al principio se pega, pero no añadas más harina, al cabo de unos minutos empezará a despegarse toda cuando tiras de ella, esto es porque el gluten se está desarrollando y se está convirtiendo en una malla interna de proteínas que tiran unas de otras.

Dejar fermentar en un bol tapado con film (yo usé un gorro de ducha de hotel, ¡mucho más sencillo y reutilizable!) durante hora y media más o menos.

Fermentando

Volver a pasar a la mesa. Se notará que la masa está un poco más ligera, como aireada. Dividimos en cuatro partes (o 6 si quieres pan para mini hamburguesas). Aplanar un poco las masitas con los dedos y convertir en bolas envolviendo sobre si mismas, doblando de fuera adentro. Poner la parte del cierre sobre la mesa y hacerlas girar un poco sobre la mesa para crear tensión en la superficie de la masa. Si se pega un poco humedecerse las manos ligeramente con agua o aceite.

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Han duplicado su tamaño

Poner las bolas a fermentar en una bandeja o plato separadas, para que puedan duplicar su tamaño. En esta fermentación es donde yo he acelerado el proceso, de hecho la receta original lleva menos levadura, yo he añadido un poco más de levadura y acortado los tiempos. A partir de una horita ya podríamos hornear. Como mis panecillos iban cortos de fermentación les hice un corte para que greñaran por ahí y no por donde les diera la gana. Pincelamos con leche por encima justo antes de entrar al horno para que entren con humedad y no se sequen demasiado rápido en el horno, permitiéndoles así subir el máximo posible, y espolvoreamos con sésamo, semillas de amapola, de mostaza o de lo que prefiramos.

Listas para hornear

Calentar bien el horno, al máximo, con la bandeja a media altura. Cuando esté bien caliente pasar las bolas, que habrán duplicado su tamaño, con mucho cuidado a la bandeja caliente del horno. No tocarlas ya que se habrán pegado a la bandeja caliente. No pasa nada, una vez se cuezan se separarán solas. Hornear a máxima potencia con calor sólo por debajo los primero 15 minutos y luego bajar el horno a 220º más o menos y encender la resistencia de arriba para que se doren también por encima. Hornear otros 15 minutos o hasta que cojan el color que nos guste.

Listas para hornear
En el horno

Dejar enfriar unos minutos y rellenarlos de lo que prefiramos. Nosotros pusimos unas buenas hamburguesas de ternera con queso, tomate, cebolleta, pepinillos, lechuga y albahaca. Y un cervezón, claro.

Los otros dos bollos los congelamos directamente, para las próximas.

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Y ya está. Animaos a intentarlo y me contais, ¿no?

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